lunes, enero 07, 2008

El Disparo





Cuando estoy malherido de esa máquina umbilical
se apreta el gatillo para morir detrás de él y no al frente
como supuso ella, cuando su arma humeaba vida.
Quiero que ese humo que no lo quiero
sea manos y música
no menos sangrientas
con el descaro de convertirse en ojo
antes que todo se termine de desvanecer.

3 comentarios:

Gabriela dijo...

Como puedo yo corregir a la poesìa cuando dices gatillo cuando debieras decir disparador
Que osadìa

Buena Foto
Un abrazo

Nervinson Machado dijo...

Gabriela, qué alegría saber de ti. Por cierto, sobre tu comentario, disparador puede ser la forma como se le llama en Chile, supongo, lo cual puede ser correcto dentro de la autonomía que tiene cada región y su idiosincrasia, pero no se le llama así en otras partes. Incluso la RAE en conjunto con otro diccionario que consulté, toma la palabra Disparador, como el que dispara nada más. De todas formas, consulté sobre tu duda, porque la poesía se nutre de la lengua más que de otro medio de comunicación. Te dejo la dirección para que verifiques y así no se te haga tan insoportable corregir un poema.

Por cierto, siempre seré todos ojos para ti, los comentarios siempre nutren.


http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=gatillo

Car0 dijo...

y de ahí el chistesito :

-entrege todo el dinero o aprieto el gatillo.
- no, señor, la culpa no la tienen los animales, deje ir al gato.

pff. bueno eso de los chistes no se me da.


saludos!