
Vieja estatua
que no ofreces más que musgo
en tus costados
que sigues envolviéndote en anacrónicos silencios
cómplice de tu propia erosión,
de nada sirve recordarnos cuánto nos parecemos.
Piedra momificada de realidades lejanas
has preferido la compañía del silencio
en medio de la multitud que te contempla
sin saber, que tu vestimenta se ha marchitado
y que ni los pájaros te respetan.
A ti vieja estatua de mil cabezas
e ideas muertas
te veo desvanecer en pedazos de olvido
te veo caer en pedazos de tiempo.
Ingenua estatua que quisiste ser como nosotros
nunca entendiste
que primero fue tu contorno rígido
Tu mirada inerte
Tu cementerio de ideas
Tu epitafio de miseria
y fuimos sin serlo
escondidos en egos marchitos
en sombras de otros
y ahora de nada sirve
saber quien fue primero.


1 comentarios:
Bello, muy bello...azpeitia
Publicar un comentario en la entrada