
Ahora que lo pienso, Innana
el fuego es un gran lodazal
escupiendo fiestas funerarias
sin parar. No importa que debamos correr
sobre esta carretera desértica
como una greca salvaje
Abajo muy abajo
casi a nuestras narices
se está preparando la gran guerra
y no sé si tú tengas algo que ver esto.
No sólo estoy segura
muriéndome y mordiéndome
en estos templos de silencio,
entre estos ríos descompuesta
sin parar de andar
en su silencio advirtiendonos los primeros cañonazos
de bienvenida al olvido.
Cómo explicartelo:
ahora no podremos parar esto
y Vamos a 1000 por hora
Demasiado rápido, demasiado lento
Y ya no queda mucho que decir,
sin importar que ya no seas la misma
María Félix que solías ser.
Estamos empezando a desplomarnos
Como si fuésemos una dinastía de barro
y nuestro cortejo fúnebre
estuviera a punto de desaparecer.
5 comentarios:
Despues de algún tiempo y un cambio de país, me atrevo a usar de nuevo el blog y mostrar estos "gusanos" que poco a poco me van consumiendo.
Ocurre algo? Hace tiempo que no aparecen tus palabras...
un saludo a la distancia. espero estes bien donde estes.
Te vuelvo a preguntar, Nervinson. ¿Ocurre algo que justifique esta larga ausencia?
Carlos, cómo siempre, mostrando un sentido alto de la estima. Gracias por tu preocupación. Digamos que el cambio de país aún me afecta un poco, pero sigo adelante.
Publicar un comentario